MOROCCO

Bienvenidos a Marruecos!!

Un bellissimo y relajante viaje en solitaria mochileando por África del norte, empezando desde la ciudad de Fez en la cual aterricé desde España y bajando hasta Marrakesh donde cogí el vuelo de vuelta pasando por Lisboa, Portugal. Cuando viajo siempre me gusta llegar al aeropuerto de una ciudad y coger el vuelo de vuelta (o ida a otro país) desde una ciudad diferente por el simple hecho de que debo desplazarme a otro sitio y así aprovecho para visitar la zona y no volver atrás donde ya pisé el suelo. Es un consejo y/o manera de ver y disfrutar durante el viaje.

El vuelo de ida fue económico, 35€, volando de noche siempre gastamos menos, pero si que la vuelta me salió cara!!!.. Por costumbre de no planear nunca nada y unos problemas con el retraso de mi nómina compré el billete el día anterior de irme, pero siempre hay que ver el lado positivo: en este caso fue que el ticket de 115€ hacia escala en Lisboa unas cuantas horas y obviamente visité la ciudad.

Llegué al aeropuerto sobre las 2 a.m., me quedé a dormir allí para esperar el primer bus y de buena mañana con luz ir a la ciudad. Los buses desde el aeropuerto hasta la ciudad pasan cada hora desde las 6.30 y el billete vale 4 dirham, sino se tarda casi 1 hora andando o con taxi que suelen pedir entre 80 y 150 dirham; yo cogí el bus de las 7.30 y mas o menos 30-40 min ya estás en pleno centro, la última parada deja en frente de la estación de tren “Gare de Fes”.

En todo el viaje la única manera de tener internet era usando el wifi publico que podía encontrar por allí, entre paradas de buses o tram, bares o algunas tiendas. Decidí salir de España sin una sim internacional sabiendo de poder usar el móvil solo de vez en cuando y viajar como cuando no era necesario tener conexión 24/7. Cuando estás dando vueltas por el mundo está bien conectar con la gente y las culturas del lugar, el vivir aquí y ahora, no dedicar espacio mental a la rutina de tu día día. Con los mapas offline de google maps y unos papeles escritos antes de empezar el viaje nos podemos mover fácilmente.

Después de haber visitado la ciudad y el último lugar de mi listado “cosas que ver” en Rabat, volví a la estación de trenes para ir a la siguiente parada, Casablanca, y llegar antes de que fuese media noche y poder descansar. El billete desde Rabat Le-Ville hasta Casa-Port vale entre 50 y 70 dirham depende del horario que escojas; llegué después de casi 2 horas de tren y había pensado hacer couchsurfing pero no ha sido posible porque no tuve respuesta de ningún couchsurfer que había contactado, así que me dirigí al hostal que había guardado en caso de quedarme sin lugar para pasar la noche: las estaciones cierran después de las 2 a.m. y el aeropuerto estaba lejano.